Nueve cuentos para Sofia
Se me ocurre hoy comenzar a escribir en mis ratos libres -que trato de que formen la mayor parte de mi día-, los relatos sobre los amores de mi vida: los reales y los imaginarios; los fortuitos y los desdichados. Intento escribir para mi, pero al fin se que no podré resistir hacer pública mi asaña, por eso adelanto que relataré en el género literario que más admiro y que jamás he practicado, que es el cuento corto. Escribo a manera de gratitud hacia mis musas; si bien la brevedad de mis relatos responde a dos circunstancias: hago alusión al sorprendente corto tiempo de todos mis amores (aunque existe un caso particular donde el platonismo ha estado latente en mí por más de 10 años, no se en ella...), y particularmente por ser mi primera intervención en la literatura no quiero que se pierdan las intenciones primarias y los reflejos instintivos de mis recuerdos al hacer memoria de cada una. Quiero rescatar en palabras y frases la esencia, la pura esencia de lo que mis ojos han visto a través de las mujeres. Espero que estas musas puedan un día encontrar estos relatos y reconozcan en ellos la gratitud y el amor con que escribo la breve historia de su recuerdo a mi lado.
¿Porqué nueve, porqué cuentos y porqué para Sofía?
Evidentemente se trata de una alusión al título de mi libro favorito de cuentos de García Márquez con sus “Doce Cuentos Peregrínos”. A diferencia de Gabo, mis cuentos no necesariamente serán nueve, se trata de la cantidad de nombres propios que hasta ahora recuerdo de mujeres que han tocado mi vida. Son cuentos, porque en mi tiempo de vida no alcanzaría a relatar las novelas que sucedieron en mi mente con cada una de ellas, además creo que fácilmente me perdería en detalles personales e introspectivas que perderían el sabor de los encuentros fugaces... ¿Y porqué para Sofía? Porque para mi Sofía es el nombre que jamás he de olvidar -será que es el más fresco de mi lista de amores, de los no correspondidos-... Además no me sorprendería saber que también es el nombre más dramático. Reinas, poetísas y heroínas de todos los tiempos: mujeres del medievo que aparecen en historias que solo existieron en mi mente, mujeres que creo recordar implacables, que vivieron desde siempre conmigo y que ahora forman parte de los recuerdos perdidos en los laberintos de mi mente; libros que cuentan historias de las más grandes pasiones vividas por mujeres que responden a ese nombre que además me cautiva y procuro pronunciar muy poco: Sofía.
¿Porqué nueve, porqué cuentos y porqué para Sofía?
Evidentemente se trata de una alusión al título de mi libro favorito de cuentos de García Márquez con sus “Doce Cuentos Peregrínos”. A diferencia de Gabo, mis cuentos no necesariamente serán nueve, se trata de la cantidad de nombres propios que hasta ahora recuerdo de mujeres que han tocado mi vida. Son cuentos, porque en mi tiempo de vida no alcanzaría a relatar las novelas que sucedieron en mi mente con cada una de ellas, además creo que fácilmente me perdería en detalles personales e introspectivas que perderían el sabor de los encuentros fugaces... ¿Y porqué para Sofía? Porque para mi Sofía es el nombre que jamás he de olvidar -será que es el más fresco de mi lista de amores, de los no correspondidos-... Además no me sorprendería saber que también es el nombre más dramático. Reinas, poetísas y heroínas de todos los tiempos: mujeres del medievo que aparecen en historias que solo existieron en mi mente, mujeres que creo recordar implacables, que vivieron desde siempre conmigo y que ahora forman parte de los recuerdos perdidos en los laberintos de mi mente; libros que cuentan historias de las más grandes pasiones vividas por mujeres que responden a ese nombre que además me cautiva y procuro pronunciar muy poco: Sofía.
